Más razones para dejar de comer carne

Más razones para dejar de comer carne

La verdad es que motivos sobran, aquí voy a enumerar un par de razones más para dejar de comer carne.

Vamos a empezar con la contaminación. Cada año, unos 70 mil millones de animales son criados para el consumo humano. Son 70 mil millones de animales, es decir que hay estiércol como para embadurnar a todo el planeta. Ah, qué linda imagen, ¿no? Bueno, toda esa caquita tiene que ir a parar a alguna parte. Por lo general, se almacena en unos estanques enormes. Tan sólo cierren los ojos e imagínense los gases tóxicos que esto emite. Asqueroso, ¿verdad? ¿Y la gente que trabaja en esos lugares? No sólo hay gente expuesta a altísimos niveles de toxicidad, si no que además, esos estanques a veces tienen pérdidas o se desbordan lo que provoca que se contaminen la tierra, los suministros de agua potable y ríos. Bastante completo el daño que le hacemos al mundo, ¿eh?

Otra de las razones para dejar de comer carne es la deforestación. La ganadería no sólo necesita de mucha energía y mucha agua, sino que también necesita muuuuuuuuuuuuuucho terreno. Mucho. Muchísimo. La cantidad de tierra que se necesita es casi incalculable. Pensemos… debe haber espacio para que el ganado pastoree y debe haber suficiente espacio para cultivar el alimento de este ganado. El mismo ganado que luego será alimento para los humanos. ¡Pffff! Suena más que innecesario todo este proceso. Para obtener estas miles y miles de hectáreas muchos bosques y hábitats han sido arrasados llevándose puestas cuanta vida se interponga en el camino.

«El humano es la única especie en peligro de extinguirlo todo». Sí, y se evidencia en cada paso que da el ser humano en este mundo. Muchas especies se extinguieron. Muchas. Un montón. Sin embargo, parece no importarnos. Los hábitats se siguen destruyendo, los animales siguen siendo consumidos hasta su extinción, la pesca es excesiva, etc., etc., etc. Estamos llevando al planeta más allá de sus límites, por eso es necesario hacer algo al respecto y hacerlo YA.

Quizás, la manera más sencilla de reducir el impacto en el planeta sea cambiar la alimentación por una vegana o en su defecto, vegetariana. Parece difícil, pero es más simple de lo que pensamos. Una vez que empezamos a conocer los beneficios y nos demos cuenta que todos, pero absolutamente todos los platos se pueden «veganizar» la vida será para todos un poquito mejor.

Si no se te ocurre qué comer, te invito a que visites estas recetas.

Lady Veggie